De las pocas cosas que quedan sin que intervenga el mercado, una de ellas, es el libre albedrío, la capacidad de tomar decisiones sobre la base de nuestras concepciones y conciencia. Por eso asombra que un grupo de personas en edad infértil, electas de manera irregular y antidemocrática, descendientes directos del pensamiento cavernario pinochetista, hayan impuesto a dieciséis millones de personas sus creencias e intereses.Nuestro país tuvo una larga tradición laica con un estado organizado aconfesionalmente. Ante los reiterados intentos de los sectores más conservadores del clero y la política por imponer sus propias consideraciones morales a toda la sociedad, siempre han tenido por parte del pueblo organizado una respuesta que no les ha permitido avanzar demasiado. Por esta razón las Normas Nacionales de Regulación de Fertilidad responden a las necesidades del conjunto de la sociedad chilena y cada persona decide de acuerdo a sus creencias y valores cual método de control natal optará.
Una política pública debe regular el accionar general de las personas y no puede limitar el marco valórico que cada una decida tener. La sociedad chilena asiste abismada a una imposición de valores sobre la sexualidad sin ningún fundamento que no sea la propia concepción valórica de la mayoría de los miembros (5 personas) del Tribunal Constitucional. Hoy, en vez de estar siendo sometidos a imposiciones propias de la inquisición, debiéramos estar discutiendo una Ley de Aborto que impida que miles de mujeres sigan muriendo cada día por realizar este procedimiento de manera clandestina y en condiciones sanitarias deplorables.
Las mujeres no podemos permitir que un grupo de 9 iluminados mantengan el concepto medieval que "las mujeres no podemos pensar". Las mujeres hace mucho tiempo que hemos sido reconocidas como sujetas de derecho, y sin embargo hoy nos coartan la posibilidad de tener un sistema moderno de salud reproductiva.
Pesa sobre la decisión del Tribunal Constitucional y sobre quienes invocaron esta rémora represiva, clasista y dictatorial la responsabilidad de los resultados prácticos de esta imposición medieval. Al tráfico ilegal de medicamentos anticonceptivos, deberá agregarse las muertes por aborto que se incrementarán cada año, afectando, como siempre a quienes no pueden financiar clínicas de renombre para esa práctica.
Los políticos, la derecha y la Concertación, son responsables de la existencia de órganos antidemocráticos y contrario al interés de la mayoría de las chilenas y chilenos.
Este año hay elecciones de Alcaldes y Concejales. Es una buena oportunidad para decirles:
Elíjanse entre ustedes...!! No los queremos más!!!!!
Nueva Constitución, asamblea constituyente ahora...!!!
Nueva Constitución, asamblea constituyente ahora...!!!
María Loreto Muñoz Villa
Ciudadana que quiere decidir
No hay comentarios:
Publicar un comentario